¿Cuántas veces has mirado un cuadro y has pensado “lo que daría por estar ahí”? Los cuadros nos pueden trasladar mentalmente a auténticos paraísos, aunque también a verdaderos infiernos. Hoy queríamos compartir con vosotros un fragmento de la película “What dreams may come” (Más allá de los sueños, 1998), donde el protagonista se mete en uno de sus cuadros favoritos, descubriendo una vez dentro que todo lo que imagine se convertirá en realidad dentro de su pintura.
Nos encanta el color de las flores de esta escena – la intensidad del azul de los iris (nuestra flor de esta semana) es increíble -, la mezcla de tonalidades y la originalidad de que cada pisada o cada objeto puede transformarse en la pintura que lo creó.
Y a ti, ¿en qué cuadro te gustaría meterte?
