En estos días en que Japón está más que nunca en nuestras mentes y corazones, queríamos mostrar parte de la enorme belleza que esconden su país y sus costumbres. Hoy vamos a hablaros del Hanami: la fiesta del cerezo en flor.

La flor del cerezo o sakura cubre el ramaje de los árboles durante 1o ó 15 días antes de caer al suelo para dejar paso al fruto. Alrededor de este bello espectáculo que reúne a miles de visitantes deseosos de disfrutar de su observación (al igual que ocurre en otros lugares del mundo como en el Valle del Jerte en Cáceres), se celebran varios festivales por todo el país.
En estas fechas, en ciudades como Kioto es imposible encontrar alojamiento y parques como el Ueno de Tokio ven pasar a más de dos millones de personas entre sus cerezos en flor.

Los vínculos del pueblo nipón con esta flor se remontan siglos atrás cuando algunos samuráis la adoptaron como emblema debido a que la esperanza de vida de estos guerreros era casi tan corta como la de la propia flor. Incluso se dice que los kamikazes japoneses de la II Guerra Mundial llevaban con ellos un sakura antes de lanzar sus aviones contra los barcos enemigos.

Pues éste es nuestro pequeño homenaje al pueblo japonés, al que respetamos y admiramos por su serenidad y entereza ante la adversidad y el desastre, de la misma forma que ellos se fascinan ante la belleza del sakura. Desde aquí, todo nuestro apoyo a esta gran nación.


