Floriografí­a: las flores nos hablan :)

Por todos es sabido que cada flor tiene un significado diferente. Especialmente en la época victoriana, se utilizaban las distintas flores y arreglos florales para enviar mensajes a los destinatarios de forma poco evidente. Es decir, de alguna manera, las flores contaban lo que la persona no se atreví­a a decir.

Muchos son los libros sobre Floriografí­a, el más famoso de ellos, aunque también muy difí­cil de encontrar, es el escrito por Miss Corruthers of Inverness allá por 1879. Aparte de ese, a nosotros nos gusta mucho el escrito por Beverly Seaton donde trata el lenguaje de las flores, su historia y lo relaciona con otros aspectos de la vida victoriana.

En el mundo de la lí­rica también se han utilizado las flores a nivel metafórico, escondiendo secretos para aquellos que desconocí­an el significado de las mismas. El poeta Thomas Hood (1799-1845) escribió en su poema “El lenguaje de las flores” que “las flores por sí­ solas expresaban lo que la pasión temí­a revelar”.

Pero no sólo la literatura se ha hecho eco de este curioso idioma, también en el cine vemos constantemente referencias, algunas más evidentes que otras. Un buen ejemplo lo da la pelí­cula “Kate & Leopold” cuando Leopold (Hugh Jackman), un duque del siglo XIX, le explica a un neoyorquino de nuestra época que no puede escoger un ramo por su aspecto simplemente ya que cada flor tiene su significado… termina por recomendarle que regale un Amaryllis a la chica que le gusta para expresarle su belleza.

- Did you assemble a bouquet for Patrice?

- Look, you just can’t tell a woman she’s… “gracefully serene”.

- No, no, this will not do…

- Wha… why? What is wrong with this one?

- The orange lily implies extreme hatred; the begonia and lavender, danger and suspicion, respectively. Every flower has a meaning, Charles. Might I suggest the amaryllis, which declares the recipient a most splendid beauty, or the cabbage rose.

En esta conversación queda bastante patente que, en la actualidad, ya no se utilizan flores para transmitir mensajes encubiertos y que la mayorí­a de las veces, enviamos ramos de flores simplemente porque nos gustan y no por lo que significa cada flor, al contrario de lo que se hací­a en el siglo XIX.

Lo que no ha cambiado en estos dos siglos es la felicidad y sorpresa de quien recibe un ramo. Nos gustarí­a que pudieseis ver la cara de las personas a las que llevamos flores, hacen que trabajar merezca la pena :)

 

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